Cirugía de Reemplazamiento de la Rodilla por Prótesis Total.

Guía para informar al paciente del Proceso de la Cirugía de Reemplazamiento Total de la Rodilla.

¿Por qué me duele la rodilla?


La rodilla es una articulación formada por tres huesos repartidos en tres compartimentos. La parte más alta es el fémur que está colocado sobre la superficie de la tibia. Debajo del fémur está la tibia unida a éste por ligamentos.
Delante de estos dos huesos, como protegiéndoles pero también para ayudarles a moverse está la rótula.
Cuando usted dobla o estira su rodilla, las superficies articulares se deslizan una sobre otra, se acomodan y rotan para llevar a cabo el complejo movimiento de flexión y extensión de esta articulación.
En una rodilla normal, las superficies articulares están cubiertas por una capa finísima de cartílago y lubricadas por el líquido sinovial que previenen el contacto directo de los huesos.
Cuando el cartílago articular enferma por problemas de artrosis o de artritis, la capa cartilaginosa desaparece y se produce la fricción hueso-hueso que deriva en la degeneración y el dolor.
Estas alteraciones terminan creando desviaciones de los ejes que causan la limitación de la marcha y la incapacidad.
No existen medicaciones o tratamientos que permitan que el cartílago dañado vuelva a crecer.
Por eso cuando llegue el momento adecuado, el paciente en esta situación, deberá someterse a la cirugía de reemplazamiento de la rodilla por una Prótesis Total.

Concepto de la Prótesis Total de la Rodilla

El reemplazamiento de la rodilla por una Prótesis Total consiste en recubrir las zonas de fémur, tibia y rótula que debido al rozamiento son dolorosas, por un implante compuesto por un metal, en general titanio, y una superficie de plástico, habitualmente polietileno de alta densidad.
Usando instrumental de alta precisión diseñado especialmente para esta cirugía y monitorizado por ordenador, el Cirujano practicará osteotomías en las zonas dañadas por la enfermedad, artrosis o artritis, de los tres huesos que componen la articulación de la rodilla.
Las superficies de recubrimiento se colocan y fijan en su lugar preciso.
La superfice del fémur es recubierta por un componente de metal redondeado que se adapta exactamente a la curva natural del hueso. La superficie de la tibia se reemplaza por una superficie plana de metal sobre la que se coloca el polietileno de alta densidad que actúa como si fuera el cartílago. El tercer componente de la articulación que es la rótula se reemplaza también por un disco redondeado de la misma medida que asimismo está hecho de polietileno.

Indicación para realizar un reemplazamiento total de la rodilla

En LA CLÍNICA DOCTOR DE LA CERDA tenemos más de 30 años de experiencia con esta cirugía y hemos resuelto los problemas más difíciles.
Llevaremos a cabo un exámen completo de la situación articular de la rodilla. Este examen incluye el conocimiento de la movilidad articular en flexión y en extensión, así como los movimientos anómalos y las deformidades axiales que el paciente puede tener en el sentido laterolateral, lo que se llama varo o valgo y en el sentido anteroposterior que es lo que se llama flexo o recurvatum.
Se examinará la capacidad que tiene el paciente para caminar, sentarse, subir o bajar escaleras y levantarse de una silla.
Estaremos también interesados en su historia médica. Deberemos conocer algún traumatismo previo, alguna infección o alguna otra enfermedad que usted haya sufrido. Será necesario conocer que tipo de medicación o tratamiento está usted tomando. También deberá describir el tipo de dolor que presenta en la rodilla.
Además de todo esto, el Dr. De la Cerda y su equipo practicarán pruebas de imagen consistentes en radiografías simples y resonancias magnéticas que le permitirán valorar la situación articular de la rodilla.
Estas radiografías servirán para seleccionar el tipo de implante y la medición de la prótesis.
Basado en este examen el Dr. De la Cerda determinará si usted es un paciente candidato para el reemplazamiento de la articulación de la rodilla por prótesis total. La prótesis total de la rodilla es un procedimiento quirúrgico que llevamos practicando desde hace 30 años, con resultados espectaculares en un 98% de los casos. A pesar de estos buenos resultados, esta técnica es considerada como alta cirugía ortopédica y debe ser llevada a cabo después de que otros tratamientos hayan fracasado.
Existen otras alternativas de tratamiento dependiendo de la situación en la que el paciente se encuentre, incluyendo medicación, rehabilitación, inyecciones o medicaciones para el dolor o la inflamación y otro tipos de cirugía, en función de la edad y la situación de cada paciente.
La posición final sobre la indicación de la prótesis total de la rodilla está basada en el consejo del Cirujano y en la decisión propia del paciente, una vez que conoce las ventajas y posibles complicaciones de esta cirugía.
Las complicaciones potenciales son conocidas y comenzamos el tratamiento y profilaxis de las mismas antes, durante y después de la cirugía. A pesar de ello, el paciente debe conocer que existe posibilidad de infección, trombosis o tromboflebitis, neumonía, aflojamiento del implante y lesión nerviosa.
El Dr. De la Cerda comentará y documentará las cuestiones específicas que usted pregunte sobre estos riesgos.

¿En qué consiste la cirugía del reemplazamiento total de la rodilla?

Antes de la Cirugía

Si usted y el Dr. De la Cerda han decidido llevar a cabo la cirugía de reemplazamiento total de la rodilla, se fijará un día para la misma.
Es necesario preparar diversos detalles antes de la misma. Será necesario tener un control de su estado clínico general y se llevarán a cabo estudios cardiopulmonares preoperatorio y analíticos completos. Será también muy importante tener un control absoluto de su situación dental para que no exista problema del traslado de gérmenes de la boca, a través de la circulación de la sangre que puedan afectar a la nueva rodilla.
Se le indicará tomar un tratamiento profiláctico de antibióticos, debiéndole indicar a su equipo médico si presenta alguna reacción alérgica a estos fármacos. Medidas higiénicas: la noche antes de la intervención o en la mañana de la misma, dependiendo del momento de la cirugía, deberá tomar una ducha y cortarse y cepillarse las uñas de los pies. Medidas dietéticas: deberá permanecer en ayunas desde 8 horas antes de la cirugía Una vez ingresado en la clínica se colocará una sonda vesical que permanecerá puesta durante dos o tres días.

Durante la Cirugía

Un camillero le llevará a quirófano debiendo los familiares permanecer en la habitación dónde serán atendidos por el Dr. De la Cerda inmediatamente después de la cirugía para la debida información del resultado del proceso quirúrgico.
Una vez en el quirófano se le colocará un catéter intravenoso a través del cual usted recibirá los fluidos necesarios para la anestesia. El tipo de anestesia que generalmente se utiliza es epidural con potenciación y sedación general.
Una vez que la anestesia ha hecho su efecto se procederá al lavado con una solución especial de la zona quirúrgica.

Después del pañeado quirúrgico en condiciones de estricta esterilidad el Dr. De la Cerda comenzará con una incisión recta sobre el centro de la rodilla para exponer la articulación. Seguidamente con instrumentos y guías de alta precisión y monitorización mediante ordenador, se procederá a la osteotomía de las zonas dañadas por la enfermedad para prepararlas para la aceptación de los implantes.
Los implantes se fijan sobre los huesos, generalmente con la utilización de un cemento acrílico. Cuando el Dr. De la Cerda esté completamente satisfecho del perfecto acople y funcionalidad de los implantes se procede al cierre quirúrgico. Si usted es el paciente adecuado, utilizaremos técnica mínimamente invasiva.
Se colocarán dos tubos de drenaje por los que se evacuarán los fluidos naturales que no deben quedar dentro de la rodilla.
Se colocará un vendaje estéril, compresivo y seguidamente será trasladado a la Unidad de Cuidados Intensivos (Cuidados intermedios).
La cirugía se llevará a cabo durante dos o tres horas dependiendo de las circunstancias de cada paciente y las dificultades quirúrgicas. Al terminar la intervención, generalmente, se transfundirá una unidad de sangre.

Después de la Cirugía

En la sala de cuidados intensivos usted será vigilado por el equipo médico de intensivistas y de enfermeras que controlarán la pérdida de líquidos articulares y que le administrarán la sedación oportuna, vigilando sus constantes hasta que usted esté completamente recuperado. Si es necesario se le transfundirá una segunda unidad de sangre, dependiendo de los controles hematológicos posteriores.

Pauta de tratamiento postoperatorio

Aproximadamente a las 24 horas de la cirugía, será trasladado a su habitación dónde deberá permanecer en reposo, boca arriba en la cama durante 48 horas que será cuando se retiren los drenajes de la herida, las piernas siempre elevadas.
Al tercer día se procederá a controles analíticos, radiológicos y a retirar los drenajes quirúrgicos. Se comenzará a levantar de la cama a una silla y al cuarto día podrá comenzar con sus medias elásticas y rodillera, a caminar por la habitación y a desplazarse al cuarto de baño.
En esta etapa se colocará una máquina de movilización pasiva continua que automáticamente comienza a mover su pierna progresivamente para empezar la movilización de la prótesis.
Se le entregará una pauta para la utilización de esta máquina cuando vuelva a casa.
Durante estos días de postoperatorio usted no debe recibir visitas y estará acompañado exclusivamente por uno o dos familiares debiendo tener cuidado de que la puerta de la habitación permanezca cerrada.
El tiempo de estancia en el Hospital será aproximadamente de cinco o seis días al cabo de los cuales será trasladado a su domicilio, habitualmente en ambulancia.
Al recibir el alta, recibirá también un tratamiento medicamentoso y las indicaciones para continuar su revisión y la retirada de la sutura quirúrgica en consulta. Posteriormente comenzará la etapa de tratamiento de rehabilitación dónde los fisioterapeutas le ayudarán a flexionar y extender la rodilla operada y a potenciar la musculatura además de enseñarle a caminar progresivamente y a subir y bajar escaleras.
Aproximadamente a las seis u ocho semanas de la cirugía usted caminará cómodamente con dos bastones que progresivamente se irán retirando hasta que tenga la capacidad de caminar sin riesgos.
En la mayor parte de los casos, 98%, el éxito de esta cirugía es la norma, y usted podrá hacer una vida sin dolor y sin rigidez articular volviendo a sus actividades normales, que no incluyen deportes agresivos pudiendo sin embargo llevar a cabo otras actividades que motivarán siempre el haber recurrido a esta cirugía para resolver su problema.
Deberá usted cuidar su implante porque aunque, en caso de necesidad, siempre se puede colocar una segunda prótesis, los resultados nunca son tan satisfactorios como la primera cirugía.


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